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sábado, 25 de febrero de 2012

Tomás Funes se rebela contra Gómez


Amazonas fuera del control de Gómez

El coronel Tomás Funes se levantó contra el gobernador del inexplorado estado sureño, lo asesinó y se hizo con el poder debido a la imposición de fuertes impuesto sobre la producción y comercialización de caucho, balatá y sarrapia. Funes era uno de los principales explotadores y contrabandistas de estos rubros en el alto Orinoco.


La intención del general Juan Vicente Gómez de consolidar su férreo dominio sobre todo el territorio nacional se ha visto seriamente entorpecida luego que el coronel Tomás Funes se levantase en armas contra el gobernador del Territorio Federal Amazonas y asumiese personalmente el poder en la entidad.
Funes se instaló en el alto Orinoco a finales del siglo XIX y hasta el momento era conocido en la región como uno de los principales explotadores y contrabandistas de caucho, balatá y sarrapia.
No obstante, decidió rebelarse contra las autoridades, una vez que se impuso, desde 1911, fuertes impuestos sobre la producción y comercialización de cualquier recurso natural extraído en la zona, a fin de cumplir con los dictámenes impuestos por la política fiscal del gobierno nacional.
Sin mediación ni negociación previa, Funes reunió a unos 300 hombres y tomaron el pasado 8 de mayo a la ciudad de San Fernando de Atabapo, en un ataque donde fueron asesinados gobernador y sus principales colaboradores.
Así lo refirió Deoracia Rengifo, un testigo presencial de los hechos: “Yo me hallaba en el botiquín de los Maggi, y cuando vi que pasaba mucha gente en la gobernación salí hacia ésta, entrando por detrás. A Pulido le asaltaron en su pieza; primero le cruzaron el estómago de un tiro; agarró un Winchester y disparó al azar cinco veces. Balbino Ruiz, de Río Chico, le dio un machetazo en la nuca y cayó. Luego mataron a Alberto y Antonio Espinoza. A Juan Espinoza lo alcanzaron en la calle y lo mataron. A Enrique Delepiani lo apresaron en su casa, y herido, lo mataron a machetazos. Esa noche murieron el doctor Baldomero Benítez, Jacinto Lara, Julio Capechi”. Fuentes señalan que hasta el 18 de mayo habían sido asesinadas 122 personas, incluyendo a la esposa del gobernador Mercedes Pulido y sus dos hijos. Aunque el gobierno nacional no se ha pronunciado públicamente al respecto, se supo que Gómez designó al general Albelardo Gorrochotegui como nuevo encargado en Amazonas, sin embargo, por razones desconocidas, éste no ha asumido su investidura y Funes se mantiene como única autoridad en la región.
San Fernando de Atabapo,


Fuente: Revista Independencia 200 Nro. 103. Pag. 3. Comisión Presidencial para la conmemoración del Bicentenario de la Independencia de la República Bolivariana de Venezuela - Centro Nacional de Historia, Archivo General de la Nación y Dirección de Investigación y Asesoría Histórica de la Asamblea Nacional. www.bicentenario.gob.ve

lunes, 28 de febrero de 2011

EL PUEBLO YANOMAMI EN CIFRAS

CENSO:
12.234 personas pertenecen al pueblo yanomami en el lado venezolano, según el censo de 2001. Las autoridades hacen la salvedad que los habitantes del municipio Alto Orinoco no pudieron ser empadronados, razón por la cual se estimó su número en 5.000.


TERRITORIO:
La extensión total del territorio donde viven los yanomami es de 177.000 Km2.

TEMPERATURA:
La temperatura promedio anual en la región del Alto Orinoco es de 26,8º C.

PRECIPITACIÓN:
El nivel de precipitación es de 2.191 milímetros anuales.


Fuente: Pueblos Indígenas de Venezuela - Yanomami- Colección Bicentenario. 2, Editorial Santillana S.A.

jueves, 16 de diciembre de 2010

LA MUERTE DEL LIBERTADOR

Después de renunciar a la Presidencia de Colombia, hecho ocurrido el 28 de abril de 1830, Simón Bolívar se ve imposibilitado de regresar a Venezuela. El 7 de mayo Bolívar sale de Bogotá. Por ahora su destino es la costa. Quiere descansar un poco para reponer su quebrantada salud. El libertador tenía esperanzas en recuperar su estado anímico, así como también esperaba aunque no del todo confiado, se le concediera el sueldo de ex presidente, y así de esta forma poder residenciarse en Europa.
Decepcionado por la infamia y la hipocresía de sus adversarios, tras escala en Soledad y Barranquilla, se dirige a Cartagena con el propósito de viajar a Europa en busca de mejoría para su salud, desoyendo los clamores de amigos y subordinados para que volviera a asumir las riendas del Estado, en la seguridad de que sólo él sería capaz de rescatar lo que quedaba de la patria de la anarquía en que la habían sumido las facciones.
En Cartagena recibe una noticia que le acelera el corazón. el Mariscal Sucre ha sido asesinado. Bolívar no encuentra palabras ni lágrimas para tanto dolor. Ve en este crimen una cruel venganza de sus enemigos. Los asesinos sabían muy bien que Sucre era el sucesor legítimo de Bolívar. El único que todavía podía restaurar la unidad grancolombiana.
Bolívar siente los coletazos de las pasiones enemigas. Siente dentro de sí relámpagos de amor y odio. Vértigos y angustias devoran su espíritu. la vida se le va, él lo sabe. Pero no por eso se apagan sus voces interiores. Siempre cuerdo, siempre lúcido, siempre atento al desarrollo de los sucesos que ensangrentaban la patria que él fundó. Le duele tener que proclamar "He arado en el mar..."
La enfermedad avanza. Los médicos le recomiendan el clima de Santa Marta. Es caluroso, seco y se respira a la vez el aire de mar y de sierra. Cerca de la ciudad, hay una hacienda que produce abundante caña de azucar. Se llama San Pedro Alejandrino. Su dueño, el español Don Joaquín Mier, le pone la casa a su disposición. El Libertador se lo agradece:
"Reciba usted por esta generosidad, las gracias más expresivas de mi parte... Yo pienso seguir para allá y desde luego hoy acepto la oferta de usted, aunque sea por unos pocos días".
En compañía de los generales Mariano Montilla, José Laurencio Silva y José María Carreño; el auditor de guerra Manuel Pérez del Recuero; el coronel José de la Cruz Paredes; los edecanes Andrés Ibarra y Belford Wilson; Lucas Melendez, capitan de su guardia; y los tenientes José María Molina, y Fernándo Bolívar (su sobrino), a bordo del bergantín "Manuel" prosigue poco después rumbo a Santa Marta a la que llega el 1º de diciembre.
Pasado cinco días entra a la quinta "San Pedro Alejandrino". Allí dicta su testamento y su última proclama.
La tuberculosis progresa sin misericordia. Ha cumplido 47 años, pero aparenta 60. Bolívar no descansa. Aprovecha el tiempo en escribir cartas. Su pasión por la patria lo devora. El reuma y los cólicos de bilis no lo dejan conciliar el sueño. Su rostro se vuelve pálido y los ojos pierden el brillo natural. La tos le molesta con frecuencia. Apenas puede caminar. El médico que le asiste, Dr. Reverend, escribe a principios de diciembre:
"El enfermo disimula los padecimientos pues sólo da algunos quejidos. Se le nota un sensible entorpecimiento de sus facultades mentales".
Le visita el obispo de Santa Marta y le aconseja que reciba el sacramento de la Unción de los Enfermos y la Confesión. Su sobrino, Fernándo Bolívar, asiente. El párroco de Mamatoco le administra los ritos religiosos. Sabe que se va a morir de un momento a otro. Convoca, por eso, a los pocos amigos que lo acompañan y ordena que el notario lea la última proclama que dedica a sus conciudadanos:

"Colombianos:
Habéis presenciado mis esfuerzos para plantar la libertad donde reinaba antes la tiranía. He trabajado con desinterés, abandonando mi fortuna y aun mi tranquilidad. Me separé del mando cuando me persuadí que desconfiabais de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. He sido víctima de mis perseguidores que me han conducido a las puertas del sepulcro. Yo los perdono.
Al desaparecer de en medio de vosotros, mi cariño me dice que debo hacer la manifestación de mis últimos deseos. No aspiro a otra gloria que a la consolidación de Colombia. Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la Unión: los pueblos obedeciendo al actual gobierno para libertarse de la anarquía; los ministros del santuario dirigiendo sus oraciones al cielo; y los militares empleando su espada en defender las garantías sociales.
¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.
Hacienda de San Pedro, en Santa Marta, a 10 de diciembre de 1830.
Simón Bolívar"

Todos los asistentes lloran. Bolívar había sido grande en las batallas y en el gobierno. Pero ahora, ante la muerte, es todavía mayor su magnanimidad y patriotismo.
Las últimaa semanas las pasa con fiebres muy altas. Delira con frecuencia. Amanece el 17 de diciembre. Santa Marta se prepara para la navidad. Los niños y jóvenes cantan ya los aguinaldos. El aire es más fresco. Se oye como desde muy cerca el estruendo del mar. A media mañana se incorpora el enfermo y dirigiéndose a uno de los criados le grita:
"José, vámonos, vámonos... Esta gente no nos quiere en esta tierra... Nos echan de aquí. ¿A dónde iremos?"
El Doctor Reverand llama a los amigos: "¡Señores: si queréis presenciar los últimos momentos y último aliento del Libertador, ya es tiempo!"
Simón Bolívar, el Genio de América, nuestro Libertador, Exhala su último aliento. murió a la 1 de la tarde del 17 de diciembre de 1830. El sol lucía impertérrito.
Al conocerse la noticia en Venezuela, respiró tranquila la oligarquía. La canalla se regodeó de gozo. Al compáz del tañido de las campanas al vuelo, jubilosos sermones celebraron en lo púlpitos el "felíz acontecimiento"; en tanto que los periódicos reseñaron la desaparición del "tirano", con injuriosos escritos.

Cinco países había libertado y sin embargo muere abandonado. Sin honras nacionales. En la casa de un español. Asistido por un médico francés. Con camisa prestada. Sin una mujer que lo atendiera a su lado.
Fuente:
Se llamaba Simón Bolívar.
Valmore Encinoza y Carmelo Vilda.
Ediciones S.A. Educación y Cultura Religiosa.
4 ta. Edición. Caracas, 1999
Venemérides - Editorial Comarpe C.A.
Edición 2004 - Caracas, Venezuela

domingo, 21 de noviembre de 2010

LA MATA DE HIGUERA

Por: Julio Cesar Fernández


Conocíamos al Capitán Higuera, Oficial de la Guardia Nacional, como hombre sencillo, amable, amigo y de un trato especial.

Por resolución Ministerial fué nombrado Comandante General de las Fuerzas Armadas Policiales de esta Entidad Federal. Emocionante noticia!. Los comentarios no se hicieron esperar: "que bueno", "que chévere", "gracias a Dios". "Ese es mi amigo panaquire". En fin mucha alegría. Se comentaba tan feliz acontecimiento. Todo era: Que si Higuera pa´acá, que si Higuera pa´alla.

Pero como dice el refrán llanero: "Una cosa piensa el burro y otra quien lo está enjalmando". El "tiro le salió por la culata" a quienes se habían confiado ciegamente en la "sonrisita" de Higuera. Quienes pensaron que aquel hombre era una "mantequillita" de a "cuartillo", y quienes opinaron que con él se podía "jugar a la pelota", se llevaron la sorpresa del siglo.

La ciudad un poco desordenada. Sus habitantes desacostumbrados en el cumplimiento del deber, y olvidados de ciertas normas legales establecidas por el Estado, así como el abuso y la responsabilidad reinante por los cuatro costados; todo esto hizo mella para que el hombre encontrara un bonito escenario, para actuar sin contratiempos y "acomodar" las cosas en desorden.

Primero la disciplina interna del Cuerpo policial (pasando por una depuración a "toda máquina"). Luego... a la calle!. Comenzó por "apretar la tuerca", y los efectos se hicieron sentir con todo su rigor. Unos corrían, otros se "encaramaban", "saltaban", "protestaban", "pataleaban", pero... La decisión era tajante y terminante: "Orden y punto". Nadie más anduvo por las calles sin Cédula de Identidad en el bolsillo. Ninguna menor de edad deambuló más de madrugada por las discotecas. Los menores de edad, como por arte de magia, desaparecieron de las "correrías" nocturnas. Los motorizados entraron por el "carril", y bajó a "cero" el promedio de muertos por accidentes. La "Lotería de animalítos" sufrió su aniquilamiento. A los "Mafiosos" o "drogadictos" les fué aplicando todo el peso de la Ley. En medio de ese corri-corre grabé en disco la composición que sigue, intitulada "La Mata de Higuera". Un recuerdo imperdurable sobre una real situación.


LA MATA DE HIGUERA


Higuera, chumba de Indias/Higuera, del mismo infierno/Higuera que das el fruto/apetecido del pueblo/Arbol de tronco torcido/que enderezarlo no puedo/tampoco hacer los viveros/para que nazcas de nuevo/de hojas grandes y lobuladas/que causan terrible miedo/cuando de noche se mueven/accionadas por el viento.


Su fruto dicen que es dulce/pa´mi es dulce pasajero/de ellas se obtiene el ricino/purgante del cual me acuerdo/porque cuando estaba niño/en los brazos de mi abuelo/con ataques de lombrices/casi una noche me muero/abra esa jeta carrizo/no me vomite el remedio/tucun, tucun, no resuelle/que aquí tengo el colgadero/era la sal de la Higuera/que me atragantaba el cuello.


Muy de moda está la Higuera/plato del día en este pueblo/es conserva favorita/su sabor se está imponiendo/hace tres tardes yo iba/paseando rumbo hacia el puerto/cuado de repente vi/que se formaba un vainero/más de cuarenta choferes/indignados por supuesto/en medio de un gran bochinche/se peleaban por el puesto/ráspemelo decía uno/no me vengas con el cuento/la Higuera en estos momentos/no se la estamos vendiendo/además no es el motivo/para que vengan corriendo/han cometido infracción/bien se merecen su arresto.


Otra noche estaba yo/en un paraje desierto/era el mismo "paraiso"/noche de grandes recuerdos/cuando vi un desbarajuste/de esos que paran el pelo/casi que me da un ataque/casi me muero del miedo/la tensión se me subió/se me entrecortó el resuello/creí que mi corazón/tenía cien años de viejo/ me persiné treinta veces/rezando tres Padre Nuestro/me encomendé a to´los Santos/dejándoles el polvero/brinqué po´encima e´las mesas/tumbé perolas con hielo/mentalmente me decía/"paticas pa´que te tengo"/de barriga me lancé/me fuí arrastrando po´el suelo/vi una mata bien hermosa/me sentí como hombre nuevo/y chupulún bajo de ella/me sentí en el mismo infierno.


Sabe usted, lo que pasaba/de risa casi me muero/eran indocumentados/que los perseguía el gobierno/como pude metí el ojo/lo volví a meter de nuevo/paré ese oído bien fino/que escuchaba hasta el secreto/un carro como una jaula/con cien menores adentro/que andaban a media noche/no se por qué ocurre esto/calle arriba y calle abajo/ como ganao sin potrero/en la oscuridad aplaudía/pero con mucho recelo.


Ví a María que protestaba/lo hacía con gran centimiento/Aquí va mi directiva/las mujeres del gobierno/ellas venían del trabajo/se estaban tomando un fresco/Ahora con quien me reuno/por Diosito no hagan esto/pero que va! Zacatán!/en el carro las metieron/y solo se salvó María/porque se perdió corriendo.


Después que pasé el gran susto/y todo quedó en silencio/miré pa´todos los lados/ví la luna y los luceros/hay fué cuando me di cuenta/casi no podía creerlo/que la mata donde estaba/bajo un chubasco tan fiero/era una tremenda Higuera/desafiando al mismo cielo.


-1981-

viernes, 19 de febrero de 2010

MI DELIRIO

Leyendo algunos escritos de distintos escritores y compositores amazonenses me topé con una inspiración poética del nada más y nada menos siempre querido y recordado Don Manuel Henriquez. Una pieza única que resultaría mezquino de mi parte no brindárselo a  Ustedes lectores de este blog. LLeva por nombre "Mi Delirio"  y luego que la lean entenderán igual que yo, los dones no sólo de historiador que poseía nuestro  querido  e inolvidable cronista, sino también las cualidades poéticas sobradas de inspiración y exquisita prosa que reflejan un aspecto sensible, apasionado y hasta melancólico del referido autor.  Sucumbe Don Manuel ante un sueño de gozo, deseo  y tentación que lo hace preso del éxtasis de contemplar la  belleza de la provocativa mujer. Dibuja palmo a palmo y con sorpresa y gran admiración  los atributos y encantos de las diosas, para finalmente delirar ante la desilución del sueño y la imaginación.  Definitivamente, un escrito que merece ser publicado.

MI DELIRIO

Don Manuel Henríquez
Cronista de la Ciudad de Puerto Ayacucho
(Part tí mujer, como una inspiración sin eco ni destino) 
En la quietud silente de un róseo y opalino atardecer, mi mente obnubilada por una pasión extrema, va dibujando la policromía crepuscular de una esperanza envuelta en la tenue transparencia del deseo. Penetra, en el vacío colorido de la imaginación como saeta clavada en la profundidad de lo imposible.
Estoy solo, en éxtasis de una meditación profunda con perfiles de melancólicos recuerdos.  La vista perdida en la lejanía azul del firmamento; la imaginación tejiendo en la  ilusión la filigran de un anhelo insatisfecho. Veo surgir en vaporoso  vuelo un pulcro colorido, tu figura en las nubes multiformes con pinceladas doradas del crepúsculo. Veo tu silueta, tu cuerpo de nacarada piel, plasmada cual diosa del Olimpo. En el suspenso de un ideal soñado, veo y siento tus pasos imprecisos en vacilante decisión de tu destino; esquivas con pudor y donaire tu figura; el rubor tiñe de rojo tus mejillas; tus ojos de mirar profundo y entreabiertos y relucientes invitan al amor; te acercas más; veo tus labios como trozos de manzana de cremoso néctar, rebosantes de placer, todos en conjunción voluptuosa con la fosa perlina que forma el encuentro de tus senos.
Estoy estático, atónito, como hechizado con la incredulidad de la sorprendida visión de mis puros y nobles sentimientos; tomo tus manos, te acerco a mí, rehuyes en actitud púdica de mujer honrada; vacilas, te aprieto, beso tus labios, tus ojos, te estrecho entre mis brazos; ciento en tu pecho el latir acelerado, el palpitar gozoso del  amor, del deseo fundido en aras del placer ardiente de mujer.
Caigo en el marasmo de un acobardado proceder. Me reincorporo, hago memoria... Oh! desilusión. Ha sido un delirio, un sueño, en donde la imaginación se lanza en alas del  pensamiento, con el deseo de alcanzar una esperanza.                            

jueves, 18 de febrero de 2010

LA TAZA DE BOLÍVAR

Luego de una batalla en la ciudad de Clarines, donde el Libertador había salido triunfante contra el Jefe Español Gutierrez; Bolívar encontrábase sofocado y cansado.
Salió con su ayudante hacia una casita de portales que a lo lejos se divisaba. Al llegar cerca de ella, ordenó a su ayudante que lo esperara.
Al tocar la puerta salió una rubia matrona, y el Libertador díjole:
-Señora, ¿Puede usted proporcionar a este viajero algo con que mitigar el cansancio y la sed?
La señora que era de buen corazón sacó de un baúl una taza de porcelana española, y se puso a raspar una panela de papelón. Conmovido Bolívar con tanta generosidad, preguntole:
-¿Es usted patriota?
-¡No señor!, soy española y por lo tanto venero a mi Dios y a mi rey.
Trájole el refresco. Tomóselo el Libertador y pidiole una taza más. Mientras le preparaba el segundo refresco, sacó el Libertador de su bolsillo una cartera donde conservaba tantos apuntes célebres, y sacando una hoja escribió algo en ella, dejándola debajo de la taza donde acababa de tomarse el segundo refresco.
Despidiose cariñosamente e incorporose a su ayudante que lo esperaba  ansioso.
La señora fue a coger la taza para lavarla y guardarla; se sorprendió al ver el papel que había dejado el viajero. Desdoblolo, y emocionada leyó lo siguiente:
-¡Señora!, usted no puede ser española, en su cabeza brilla como penacho de oro la amarilla flor de los araguaneyes; en sus ojos el azul de los cielos; en sus labios carmesies los botones entreabiertos de la flor de los dragos, y la rítmica gentileza de su cuerpo y sus ondulaciones tienen gestos de victoria.

Yo soy Simón Bolívar.
Pudieron más las  palabras del Libertador que la sangre que corría por las venas de la matrona, pues, desde ese momento fuen una completa patriota.

(Cita de Alejandro Chacín Ducharme. Tomado del libro Folklore y Humor Amazonense del Poeta Julio Cesar Fernández)

martes, 16 de febrero de 2010

GASTRONOMÍA AMAZONENSE

Amazonas cuenta con una diversidad de platos autóctonos que dejarían extasiados al más exigente paladar. Cierto que no todos son de tan fácil obtención, ya que algunos han sido prohibidos por las autoridades, pues, se corre el riesgo de que algunas especies se extingan producto de la más cruel y desproporcionada explotación.
En tiempos lejanos no existía la prohibición y tanto el indígena como el "criollo" podían degustar de tan deliciosos manjares que ofrecía el suelo, la costumbre y el arte gastronómico amazonense.
Hoy, no se puede disfrutar ya del famoso "carapacho de tortuga", plato muy apetecido en temporada de Semana Santa, que consiste en un delicioso  y jugozo guiso de esta especie, la cual se cocina a leña en su propio carapacho, para luego acompañarlo con un buen casabe y jugo de túpiro o ceje.
En cuanto a la cacería se consiguen suculentos platos como el danto, la lapa que aun se sirven a pesar de las restricciones de las autoridades. Sin embargo, estos al igual que la tortuga se consumen con amplia libertad en caceríos, y comunidades indígenas del interior del Estado, por pertenecer a la tradición y cultura de estos pueblos.
Los platos de pescado son los más variados. Abundan en el Estado los ricos menús de morocoto, sardinata, payara, curbina, palometa y valentón (lau lau) los cuales se consiguen en distintas preparaciones, según el tipo de cocina.
Así encontramos las formas típicas que consisten en simples cuajaos, asados en hoja de topocho y frituras que siempre vienen acompañado de la deliciosa catara, el cabeza de gallo, la yucuta y el casabe pajoso.
El paují viene a ser el ave más apetecida y entre los jugos mas exquisitos se tiene el túpiro, el moriche, el copoazú, la manaca, el ceje y la piña.
Como aperitivo no se puede dejar comer un delicioso pijiguao.
Para la ensalada es un pecado obviar el túpiro, fruta redonda de color amarillo  naranjoso de intenso sabor, según dicen se asemeja a una combinación de piña con parchita y generosa en vitaminas que da al paladar un toque especial muy agradable, como tampoco hay que olvidar para acompañar a estos platos el popular cabeza de gallo o cresta de gallo, que está preparado de mañoco tomate, cebolla y aliños picaditos.
Al visitar Amazonas, pregunte dónde puede conseguir el tan apetecido cuajao, una especie de hervido de pescado que anteriormente ha sido asado y que se hierve con ají picante y sal.
El pescado asado es otro de los platos más solicitados, éste se prepara con sal y se rellena con orégano y cilantro, se envuelve en hojas de topocho y se coloca en el fogón.
Para los más exóticos y exigentes se les recomienda el Yaraque que consiste en una liga fermentada de mañoco y agua que se toma como bebida alcohólica o el guarapo de caña dejado tapado con hojas de plátano y vástago de caña durante varios días hasta la fermentación.

Lo que no debe faltar

La Catara: Salsa picante regional fabricada con jugo de yuca (yare), especies y bachaco culón (hormiga grande) el cual es recolectado, molido y luego mezclado con el jugo de la yuca, soya natural, sal, ajoporro, apio españa y cebollín que dan un excelente sabor y  del cual afirman nuestros indígenas y aquellos que la han probado, posee fuerte propiedades afrodisicas.
La Yucuta: liga de mañoco con agua fresca, la cual se toma como jugo y es muy refrescante.
El Mañoco: Yuca deshidratada molida un paso antes de la elaboración del casabe. Excelente fibra para acompañar las sopas así como también para preparar atoles y jugos de frutas. Preparado en un sebucán que son especies de exprimidores hechos con fibras vegetales con una extensión de dos a tres metros y que  poseen un agarradero en ambos extremos. La yuca luego de rallarla es puesta en el sebucán donde se exprime varias veces hasta obtener el mañoco.
El Casabe: Torta preparada de la harina de la yuca, luego de pelarla, rallarla, pasarla por una prensa (sebucán), tamizarla, cocinarla en una plancha o budare y colocarla a secar al sol para que adquiera la textura tostada.
La Yuca: ya sea sancochada o frita. Tubérculo suramericano que se encuentra en dos variedades: la dulce y la amarga. Su composición es de 35% de carbohidratos por lo que representa una importante fuente de calorías.

Nota: Lo dulce o lo amargo de la yuca depende de la cantidad de ácido cianhídrico, sustancia venenosa que pierde su toxicidad al ser cocinada. 

(En las gráficas: foto ilustrativa de palometa asada, Pijiguao; Pescado asado; Indígena en la preparación del casabe)         

martes, 22 de diciembre de 2009

EL TERROR DEL AMAZONAS

Investigando sobre la historia de nuestro querido Estado, me topé con un buen artículo escrito por José Manuel Ameliach, en el que se describe un poco de la vida de un personaje quien en su época fuese muy temido, pero hoy, lamentablemente poco conocido. la historia trata de Tomás Funes, aquel que allá por el año 1913 impuso el miedo y el terror en la otrora capital del Estado Amazonas (San Fernándo de Atabapo) . No pude obviar el referido artículo, por lo que me sentí obligado a brindárselos a todos los que leen este blog, en vista de ser de gran importancia para aquellos que gustan de esas historias que por haber ocurrido en nuestro mismísimo suelo muchas veces las creemos inverosímiles, pero que en realidad sucedieron por muy increibles y asombrosas que sean. Todo aquel que la lea lo cautivará y seguro estoy le brotará un gran interés por seguir en la búsqueda detallada de más de esta historia que nos deja con muchas ganas. A continuación se la brindo.



¡FULANO DE TAL ES MÁS MALO QUE FUNES!
Este vocablo era muy usado en el siglo pasado en toda Venezuela y su historia fue la siguiente.

A comienzo del siglo XX aparece por el entonces Territorio Federal Amazonas, hoy estado Amazonas, un bandolero de nombre Tomás Funes, acompañado de un grupo de hombres igual o más terrible que él, este grupo con el tiempo se convierte en “El Terror de Río Negro” Funes había nacido en 1.855 en la población barloventeña de Río Chico, Estado Miranda, hijo de una negra esclava y de un general de apellido Guevara. El muchacho se cría en las haciendas de caña, café y cacao de la zona y poco a poco demuestra su carácter pendenciero, a los 17 años se une a unos facinerosos brindando su apoyo a la Revolución Legalista del General Joaquín Crespo, quien triunfa y asume el poder: Funes entonces pretende que lo nombren Jefe Civil de Guatire y al no ser aceptado este pedimento despotrica del gobierno y desaparece de la escena política, más adelante cuando el banquero Manuel Antonio Matos plantea su Revolución Libertadora, Funes se alía a ella, pelea en la batalla de La Victoria en 1902 y es derrotado por las tropas del General y Presidente Cipriano Castro.

Funes es encarcelado en el Castillo de San Carlos, lago de Maracaibo, de allí se fuga escondido en un lanchón que trasladaba al general Rafael Montilla. Su rastro se pierde hasta que con un grupo de bandoleros aparece en Amazonas, con este grupo de hombres se impone sobre los mineros y cultivadores de caucho y sarrapia obligándoles a pagarle protección; quien no acepta es asaltado y hasta muerto por estos facinerosos. El general José Vicente Gómez en 1.911 designa presidente del Territorio Amazonas, gobernador, al barinés Roberto Pulido, quien al poco tiempo de llegar crea un impuesto que afecta a los productores y comerciantes de la región, éstos muy molestos van a casa de Funes y se quejan; Funes les dice que se queden tranquilo que él arreglará las cosas. Funes reúne a sus hombres y asalta la población de San Fernando de Atabapo el 8 de mayo de 1.913, asesina al gobernador y a todos sus amigos; luego busca a la esposa e hijos del gobernador y los mata. El general Gómez envía entonces al general Abelardo Gorrochotegui como nuevo gobernador, con el encargo de acabar con Funes, pero al ver que éste domina el territorio y la gente le obedece se devuelve para Caracas; el general Vicente Pérez Soto, gobernador del estado Bolívar, recomienda al Presidente Gómez que por los momentos deje las cosas así y no tome ninguna clase de represalia contra Funes.

De manera que Tomás Funes impone en el Territorio Amazonas la ley según su antojo, cobra impuestos por todo lo que entra o sale de su territorio sin rendir cuentas al gobierno, comete cualquier clase de abuso contra los pobladores y se convierte en un verdadero terror, todo estos atropellos fue conocido nacionalmente y entonces el pueblo cuando quiso calificar a alguien de arbitrario e inescrupuloso le decía que era más malo que Funes. El general Emilio Arévalo Cedeño, antigomecista, decide apoderarse del rico Territorio Amazonas y con 300 hombres a bordo de numerosas canoas remonta el río Orinoco, arribando a San Fernando de Atabapo después de un mes de navegación, una noche de Enero de 1.921 desembarca y Funes desprevenido en la casa de la gobernación comienza a oir disparos, atropelladamente organiza a sus hombres y ofrece férrea resistencia al asalto durante dos días hasta que la gente de Cedeño rodea la amplia vivienda y la rocía con combustible; amenazando con prenderle fuego si no se rinde. A las pocas horas Funes decide entregarse bajo la promesa de Cedeño de respetarle su vida, al salir de la casa de gobierno Funes se acerca a Cedeño y le ofrece su mano, Cedeño se le queda mirando y le dice “Todas las aguas de los ríos y mares no me serían suficientes para lavar los crimines por usted cometido” y seguidamente le da la espalda; días después Funes es enjuiciado por un Consejo de Guerra que finalmente lo condena a muerte.

El 30 de Enero de 1.921 en la plaza de San Fernando de Atabapo, Funes es fusilado a las 9 de la mañana. El hombre que para la fecha era una leyenda cae abaleado sin proferir un solo gemido, y así termina 8 años de violencia y oprobio que el sanguinario Tomás Funes había implantado en el extenso Territorio Amazonas.

Por Jose Manuel Ameliach

Publicado en Aporrea.org el 04-07-2008

EMILIO ARÉVALO CEDEÑO I

Célebre jefe guerrillero venezolano de comienzos del siglo XX, se destacó por su férrea oposición al régimen de Juan Vicente Gómez, la cual se expresó en las múltiples invasiones que realizó sobre el territorio venezolano. Fueron sus padres Pedro Arévalo Oropeza y Dionisia Cedeño. Durante su juventud estudió y ejerció la profesión de telegrafista entre 1900 y 1913, como jefe de la estación en Libertad de Orituco; luego en Altagracia de Orituco, con el mismo cargo  y como operador en Ciudad Bolívar, Soledad y Cantaura y por último, como jefe de la estación telegráfica de Caicara de Maturín. El 19 de mayo de 1914, a la cabeza de 40 hombres lidera su primer alzamiento en contra de la dictadura de Gómez, sufriendo derrotas en varios combates tras lo cual escapó a Trinidad y de allí a Colombia desde donde organizó y llevó a cabo 7 invasiones sobre el territorio venezolano por el Arauca, entre 1915 y 1933.
En 1921, en su tercera invasión al mando de sólo 123 hombres, tomó San Fernándo de Atabapo, capital del Territorio Federal Amazonas, donde gobernaba el temido criminal Tomás Funes, a quien apresó y sometió a un Consejo de Guerra, que lo condenó a muerte, encargándose de ordenar su ejecución en presencia de todos los habitantes del poblado el 30 de enero de 1921.

Continúa.....


Dibujo de Emilio Arévalo Cedeño ilustrado por Francisco Maduro

SANTIAGO AGUERREVERE

Ingeniero. Fundador de Puerto Ayacucho (1924). Hijo del ingeniero Juan José Aguerrevere Y Echenique Y de Josefa Michelena. En 1883 obtuvo los títulos de Ingeniero Civil y doctor en ciencias. Desde el principio de su carrera ocupó cargos importantes en el estudio y trazado del Ferrocarril Central de Venezuela y el de Guayana, entre el Orinoco y las minas de oro. Trazó y construyó el tendido ferroviario entre Las Begonias y Las Tejerías.
En 1900 fue comisionado por el Gobierno Nacional como ingeniero para los trabajos de delimitación para la frontera con la Guayana Británica. Entre 1903 y 1909 hizo los estudios del Puerto de Carenero y llevó a cabo los levantamientos y situación astronómica de Barlovento y sus poblaciones. También realizó los estudios que llevaron a la construcción de la planta hidroeléctrica de Mamo y fue, además, jefe de la Comisión Astronómica para los trabajos que culminaron en la realización del plano militar de la República de Venezuela. En 1909 fue jefe de la primera comisión topográfica que elaboró el mapa físico y político del país. En 1912 fue nombrado jefe de cartografía del Ministerio de Relaciones Exteriores. Fue autor también de los estudios del Acueducto de Ciudad Bolivar, del Puente de Tocuyito, del Acueducto de Guayana, del trazado de la Urb. Los Palos Grandes y del trazado y nivelación de las esquinas y puntos principales de Caracas, del trazado y construcción de la carretera Barquisimeto-Boconó-Trujillo.
A principio de 1924, el General Emilio Arévalo Cedeño se alzaba contra el gobierno de Juan Vicente Gómez invadiendo el Territorio Federal Amazonas. Las dificultades comunicacionales en la zona obstaculizaron los movimientos del ejército nacional prolongando el alzamiento durante varios meses; esto motivó la decisión de construir una carretera entre los raudales de Atures y Maipures, es decir, entre los sitios de Perico y Morganito. Aguerrevere hizo los estudios de triangulación de la región y el 9 de diciembre de ese año, fecha de la conmemoración del primer centenario de la Batalla de Ayacucho, inición los trabajos de construcción en el muelle de desembarco del sitio de Perico llamándolo a partir de ese momento Puerto Ayacucho.
Los trabajos duraron 4 años y el campamento se convirtío primero en caserío y luego en pueblo; Hoy es la capital del estado Amazonas.
Aguerrevere fue autor de numerosos trabajos de tipo técnico, ampliamente utilizados tanto en la docencia como en la aplicación práctica de su disciplina, tales como: Tablas de ángulos tangenciales de cubicación, astronómicas, de determinación de meridianos, de monogramas para cálculos de distancias, diferenciales de altura y datos taquimétricos, publicados en la Revista del Colegio de Ingenieros de Venezuela. Casó con Clara Vera León. Sus últimos años los dedicó a la astronomía práctica.
En busca de curación para una dolencia hepática, viajó a Italia donde falleció. Sus restos fueron traídos a Caracas el 24 de enero de 1934 y sepultados en el Cementerio General del Sur.

Gráficas (foto superior: Ing° Santiago Aguerrevere; Dibujo inferior: Emilio Arévalo Cedeño dibujado por Francisco Maduro)

Fuente: Fundación Polar, Diccionario de Historia de Venezuela, 2da. Edición, Caracas, 1997

lunes, 21 de diciembre de 2009

PUERTO AYACUCHO - LA CAPITAL

Fue fundada el 9 de diciembre de 1924, año centenario de la batalla de Ayacucho. Esta misión fue encomendada al Ingeniero Geólogo Dr. Santiago Aguerrevere, ejecutor también de la carretera Puerto Ayacucho a Samariapo, decretada por el General Juan Vicente Gómez.
En 1928 se convirtió en Capital del Estado Amazonas, siendo actualmente un puerto fluvial caluroso pero alegre y pintoresco ubicado frente a la población colombiana de Casuarito, lo que motiva un interesante movimiento de pasajeros comerciantes y turístas entre las dos localidades.
Puerto Ayacucho, es único por su conformación geológica, ya que está situado sobre una roca de granito negro que se extiende por kilómetros hacia el territorio colombiano, así que acá es poco probable los temblores.
Puerto Ayacucho está situado en la margen derecha del Río Orinoco al noroeste del Estado. Sus coordenadas geográficas son 05° 35´40" latitud N y 67° 41´49" longitud O.
Su paisaje en las afueras mucho la atención con sus piedras negras y sabanas extensas cubiertas de pasto y con verdes morichales, por donde corren riachuelos de aguas cristalinas.
Puerto Ayacucho se empezó a edificar en 1924 por iniciativa del régimen de Juan Vicente Gómez, puesto en alerta sobre las riquezas estratégicas de la región. Con la fundación de esta ciudad se sustituyó a San Fernándo de Atabapo, que había sido centro administrativo de este antiguo distrito, luego provincia, más tarde territorio federal y finalmente estado. La ciudad es hoy el más importante poblado de Amazona.
Esta ciudad es accesible al resto al país a través de dos carreteras: la de Caicara del Orinoco y la conexión con San Fernándo de Apure.

(En la gráfica: El Ing° Santiago Aguerrevere Michelena)

miércoles, 26 de agosto de 2009

GEOGRAFÍA, POBLACIÓN, ECONOMÍA Y RECURSOS

Este territorio es el más alejado respecto a todos los centros de decisión venezolanos. Este aislamiento se ha visto acentuado por las pocas comunicaciones terrestres que lo unían al resto del país hasta hace muy poco tiempo. La principal actividad económica de este estado es la agricultura, que mantiene forma de cultivo de subsistencia. El principal problema que debe afrontar el agricultor de esta zona es la pobreza de los suelos, que ha determinado una agricultura en huertos rotativos o «conucos» en la selva, basada en numerosos tubérculos, frutales, palmas, musáceas y otras especies.
La localización periférica del estado Amazonas tampoco ha propiciado el desarrollo industrial, y únicamente se mantienen algunas actividades esencialmente relacionadas con trabajos artesanales.
Los recursos forestales representan el 60% de la masa arbórea de venezuela, y en prospecciones recientes se han identificado varios yacimientos que convierten a este estado en una de las principales reservas minerales del país. La población de Amazonas es muy escasa y apenas representa el 1% del total de habitantes de Venezuela. La capital es Puerto Ayacucho, donde vive gran parte de la población del estado. Destaca también San Fernando de Atabapo, capital del estado hasta 1925, y la pequeña población de San Carlos de Río Negro, ya en el corazón de la selva, a la que sólo se accede por vía aérea. Estos dos pueblos surgieron sobre antiguos asentamientos indígenas, y en la época de la explotación del caucho crecieron y se consolidaron comercialmente.
Puerto Ayacucho es una ciudad de origen reciente (1925), que actúa como centro distribuidor de alimentos y otros productos básicos. Este pequeño núcleo urbano se sitúa a orillas del Orinoco en una posición estratégica, justo en las puertas de la selva. Además de la carretera, que conecta con Caicara en el estado Bolívar y con el centro del país a través de los llanos, la capital dispone de un aeropuerto con vuelos interiores que la comunican con los pequeños poblados dispersos por la selva, con otras poblaciones del mismo estado y con las ciudades de los estados vecinos.
El elevado porcentaje de población indígena constituye otro rasgo distintivo de Amazonas. Según el último censo de población indígena, en el estado viven unas veinte etnias, repartidas en más de 600 asentamientos. destacan los piaroa, los guahibo, los yanomami, los arawacos, los hoti y los yekuanas, que habitan este territorio desde hace milenios. Estos pueblos mantienen sus formas ancesatrales de vida: agricultura, caza, pesca y recolección silvestre.

(Fuente: Atlas Geográfico Universal y de Venezuela, Grupo Editorial OCEANO, 1999, Pag. XXVI)

domingo, 23 de agosto de 2009

EL CLIMA


El clima no es uniforme en toda la región. La zona septentrional tiene un período seco que comprende de diciembra a abril; este último es el mes más caluroso. El resto del año se caracteriza por lluvias frecuentes, que se incrementan conforme se avanza hacia el sur del territorio.
El clima del Estado Amazonas corresponde a los tipos lluvioso, monzónico y tropical de sabana. Básicamente se diferencian dos estaciones, una seca y otra de lluvias. Hacia el sur no hay meses secos, mientras que al noroeste se tienen hasta cuatro meses de sequía. En las zonas del centro y del norte se acusa una moderada deficiencia de agua entre diciembre y marzo. La precipitación promedio supera los 1.200 mm anuales. La oscilación térmica anual es mínima (entre 1°C y 1,5°C) pero la diaria es grande, (más de 15°C). La temperatura del mes más frío es superior a 15°C. La temperatura media anual de la estación de Parima, a 810 m de altura, es de 22,3°C mientras que la de Tamatama (a 112 m y a la misma latitud) es de 27°C.
La selva amazónica forma un conjunto biogeográfico único que interesa tanto a organizaciones nacionales e internacionales, que defienden su preservación, como a diferentes colectivos, que no dudan en ignorar las prohibiciones para explotar sus riquezas de forma irregular. La zona amazónica representa un quinto del territorio venezolano y para reforzar su protección se han delimitado cuatro parques nacionales: Yapacana, Serranía la Neblina, Parima-Tapirapecó y Duida-Marahuaca y una reserva de biosfera: Alto Orinoco-Casiquiare. Estas figuras, unidas al decreto que prohibe la explotación minera en todo el estado, hace de todo el estado Amazonas un área protegida.


Fuentes:
- Atlas geográfico universal y de Venezuela. e.grupo OCEANO. 1999- pag. XXVI
- www.rena.edu.ve/venezuela/amazonas.html

HIDROGRAFÍA DEL ESTADO AMAZONAS

La hidrografía es el rasgo distintivo de este estado, pues gran parte de su territorio se extiende por la cuenca del Orinoco, que nace en el estado Amazonas. Solo el sudoeste pertenece a la cuenca del gran río sudamericano, el Amazonas.
El descubrimiento de las fuentes del gran río es reciente, dado que fueron halladas en 1951 por una expedición franco-venezolana al mando del mayor Risquez Iribarren. La cuenca del Orinoco y la del Amazonas están unidas por el brazo Casiquiare, que envía parte de las aguas del Orinocó al Amazonas a través del río Negro.
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Consta de dos cuencas principales: Cuenca del río Orinoco y Cuenca del río Amazonas.
El Orinoco, río padre (Uriaparí, Baragua, Baraguán, Ibinoco), es el colector de casi todos los ríos de Venezuela y por medio de él llevan sus aguas directo al Atlántico, especialmente las del estado Amazonas; aunque aquí otra porción de afluentes van al Guanía-Río Negro y llevan sus aguas al gigante Amazonas.
Cuenca del río Orinoco:
El curso del Orinoco divide al Estado Amazonas y también a Venezuela por un eje diagonal SE al NE y desde su nacimiento hasta su monstruosa desembocadura en el Atlántico a través de un gran delta, que da el nombre al Estado Delta Amacuro. Llega al Atlántico después de cubrir su curso una distancia de 2.800 km. Recibe más de 2.000 corrientes de agua y por este volumen se le es considerado como el quinto más CAUDALOSO del mundo. El volumen o caudal promedio al año en la Boca Grande es de 35.000 metros cúbicos por segundo y en la temporada de lluvias se calculan 100.000 metros cúbicos por segundo, frente a Barrancas. Por el largo de su curso esta clasificado como el noveno del planeta.
La cuenca de los ríos Guainía-Negro, en un trayecto fluvial de 240 Km de extensión, drena sus aguas al río Amazonas en Brasil, y tiene como principal afluente al río Casiquiare. Aquí se presenta el interesante fenómeno hidráulico del Brazo Casiquiare, que comunica las dos grandes cuencas de los ríos Orinoco y Amazonas, y permite la interconexión fluvial norte-sur.

El régimen hídrico de las dos cuencas está muy relacionado con el régimen pluviométrico y la geología regional. Esta impone cierto control en el trazado de la red de drenaje, por lo que l
as corrientes de agua, al discurrir sobre las formaciones más resistentes, dan origen a saltos y raudales que pueden interrumpir la navegación. principalmente en la época de aguas bajas. Con todo, la inmensa red hidrográfica constituye la más importante vía de comunicación de la región.





Si quiere observar la lista de los principales Ríos de Amazonas y sus desenboduras Haga CLICK AQUÍ
Primer Mapa: Cuenca del río Orinoco; Segundo Mapa: Cuenca de río Amazonas; Tercer Mapa: Interconexíon norte-sur de los dos mencionados ríos a través del brazo Casiquiare
Fuente:
- Atlas Geográfico Universal y de Venezuela - Oceano Editorial- e. 1999 - Pag. XXVI
- www.amazonas.gob.ve

RELIEVE DE AMAZONAS




Geográficamente, este estado junto con el de Bolivar forman una unidad estructural que se denomina el escudo guayanés (430.000 Km2), donde alternan mesetas y altiplanicies, como el cerro Duida (2.400 m), con montañas, como el pico Marahuaca (2.579 m).
Uno de los princi
pales accidentes geográficos son los «tepuyes», mesetas cuyo perfil recuerda a una mesa casi cónica, irregular y truncada, que sobresalen en el paisaje. Su resistencia a la erosión los ha individualizado del relieve contiguo. un ejemplo de «tepuy» es el cerro Autana, localizado a 80 Km al sur de Puerto Ayacucho, una de las montañas sagradas de los piaroa, pueblo indígena de la región, ya que, según sus creencias, es el tronco de un arbol derribado, del que surgieron las plantas comestibles.


(En la primera foto la Dra. Kaly Barrios en la Esmeralda. Obsérvese al fondo el cerro Duida; En la segunda foto: El cerro Autana)
Fuente: Atlas Geográfico Universal y de Venezuela e.1999 OCEANO Grupo Editorial Pag. XXVI

sábado, 22 de agosto de 2009

BANDERA DEL ESTADO AMAZONAS

BANDERA DEL ESTADO AMAZONAS



En el año 2002 del 28 de febrero cuando el presente gobernador del Estado Amazonas Liborio Guarulla por medio del decreto Nº 012-02 crea el concurso para la Bandera del Estado, símbolo que identificara el gentilicio de los habitantes de esta identidad. Fue creada por la diseñadora gráfica Lucibel Sánchez, quien ganó el concurso el 25 de septiembre de 2002, decretado por el Gobernador del estado, Licenciado Liborio Guarulla. La Bandera de Amazonas está compuesta por los colores verde, rojo, amarillo, marrón y azul, que representa la nobleza, lo inmaterial, la justicia, la majestad del coraje, la hermosura de la inmensidad e imponentes horizontes, la lejanía de los mágicos y míticos paisajes amazonenses, el resplandor y la grandiosidad de su limpio cielo; así como la fuerza y la furia de sus raudales.
Presentación del diseño de la bandera para el Estado Amazonas, plasmada de una manera sintetizada, que permita de manera eficaz al observador entender e interpretar la significación que se representa, a través de una composición de elementos como lo son las franjas rectangulares y los emblemas.

DESCRIPCIÓN DE LA BANDERA

Colores:

Azul

Representa la nobleza, lo inmaterial, la justicia majestad del coraje, la hermosura de la inmensidad e imponentes horizontes y lejanías de los mágicos y místicos paisajes amazonenses. De igual manera simboliza el resplandor y la grandiosidad de su limpio cielo, al mismo tiempo la fuerza y furia de sus raudales originados en sus turbias aguas; exaltando así, al amazonense como ente digno, lleno de humildad y capaz de remeter contra sus dificultades y de salir adelante.


Blanco


Símbolo de pureza, libertad y justicia plasmada en las actitudes y cualidades de nuestras familias indígenas, de nuestro pueblo el cual acoge en su seno con generosidad y amistad a los entes de nuestra sociedad demostrando el anhelo por mantener nuestra ideología, preservando nuestras raíces.


Verde


Es de importante simbología, ya que este significa y expresa las inmensas e inaccesibles extensiones de las selvas del Estado Amazonas, las variedades de nuestra fauna y flora.El color verde representa la soberanía del pueblo amazonense como ente ecológico, cultural y turístico del mundo.


Rojo


Simboliza la sangre, riqueza genética de nuestros grupos étnicos como patrimonio cultural de nuestro estado y del país. Este color es utilizado de manera de exaltación y exclamación al mundo para la mejora de los sistemas o proyectos para la preservación de la existencia de nuestros indígenas los cuales son huellas o sellos tangibles de nuestros antepasados el mundo.


Amarrillo


Signo de riqueza, de vida, de creación de vida, de luz. Nuestro Estado rico en suelo, aguas, minerales, en fauna, flora, en una saludable atmósfera, en una cultura esplendida, somos dignos representantes de generar y preservar la existencia de vida.


Marrón


Representa nuestras grandes y abundantes extensiones de tierras ricas en minerales causales de los curiosos colores de nuestros ríos, ejemplo digno nuestro místico Río Negro y el majestuoso Orinoco, patrimonios ecológicos. También representa las actividades propias de nuestros indígenas que refleja su creatividad natural, como la creación de cerámicas, ejemplo: vasijas de barro y arcillas; el arte de la cestería ejemplo: los tejidos de chinchorros y carteras elaborados con la palma de moriche. El trabajo en la tierra ejemplo: la agricultura, creación de conucos; las técnicas de pesca; la caza y otras actividades que son aporte al atributo presente en esta tierra y su gente que conserva su constancia.


Emblemas:


El Autana

Signo del patrimonio geológico de la mitología indígena, el cual es de reconocimiento nacional y universal orgullo de nuestro pueblo. Este es digno representante de la inmensidad y peculiaridad de nuestros tepuyes, serranías y rocas que son reservorios de antiquísimos petrolíferos.





Las siete estrellas

Representan la división político territorial del estado, sus siete municipios por ser entes, figuras garantizantes de nuestra soberanía, guardianes de nuestro estado. Las estrellas están ubicadas estratégicamente en la ubicación geográfica de los municipios (Atures, Autana, Manapiare, Atabapo, Alto Orinoco, Guainía, Río Negro).


Indígena


El rostro de frente de un aborigen representa los grupos étnicos presentes en nuestro estado. Este emblema expresa el rasgo peculiar de los indígenas, su historia, tradición y leyendas.

Un atributo especial a la étnia Yanomami, por la importancia cultural como los primeros habitantes del continente, los cuales están en vía de extinción y debemos tomar conciencia para ayudar a su preservación.


Mapa

Tiene una ubicación central en la bandera, expresando la grandeza de nuestro estado y haciendo presencia como garante de nuestros patrimonios y de nuestra cultura.







(Fuente: amazonas.gob.ve)