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jueves, 18 de febrero de 2010

LA TAZA DE BOLÍVAR

Luego de una batalla en la ciudad de Clarines, donde el Libertador había salido triunfante contra el Jefe Español Gutierrez; Bolívar encontrábase sofocado y cansado.
Salió con su ayudante hacia una casita de portales que a lo lejos se divisaba. Al llegar cerca de ella, ordenó a su ayudante que lo esperara.
Al tocar la puerta salió una rubia matrona, y el Libertador díjole:
-Señora, ¿Puede usted proporcionar a este viajero algo con que mitigar el cansancio y la sed?
La señora que era de buen corazón sacó de un baúl una taza de porcelana española, y se puso a raspar una panela de papelón. Conmovido Bolívar con tanta generosidad, preguntole:
-¿Es usted patriota?
-¡No señor!, soy española y por lo tanto venero a mi Dios y a mi rey.
Trájole el refresco. Tomóselo el Libertador y pidiole una taza más. Mientras le preparaba el segundo refresco, sacó el Libertador de su bolsillo una cartera donde conservaba tantos apuntes célebres, y sacando una hoja escribió algo en ella, dejándola debajo de la taza donde acababa de tomarse el segundo refresco.
Despidiose cariñosamente e incorporose a su ayudante que lo esperaba  ansioso.
La señora fue a coger la taza para lavarla y guardarla; se sorprendió al ver el papel que había dejado el viajero. Desdoblolo, y emocionada leyó lo siguiente:
-¡Señora!, usted no puede ser española, en su cabeza brilla como penacho de oro la amarilla flor de los araguaneyes; en sus ojos el azul de los cielos; en sus labios carmesies los botones entreabiertos de la flor de los dragos, y la rítmica gentileza de su cuerpo y sus ondulaciones tienen gestos de victoria.

Yo soy Simón Bolívar.
Pudieron más las  palabras del Libertador que la sangre que corría por las venas de la matrona, pues, desde ese momento fuen una completa patriota.

(Cita de Alejandro Chacín Ducharme. Tomado del libro Folklore y Humor Amazonense del Poeta Julio Cesar Fernández)

martes, 22 de diciembre de 2009

EL TERROR DEL AMAZONAS

Investigando sobre la historia de nuestro querido Estado, me topé con un buen artículo escrito por José Manuel Ameliach, en el que se describe un poco de la vida de un personaje quien en su época fuese muy temido, pero hoy, lamentablemente poco conocido. la historia trata de Tomás Funes, aquel que allá por el año 1913 impuso el miedo y el terror en la otrora capital del Estado Amazonas (San Fernándo de Atabapo) . No pude obviar el referido artículo, por lo que me sentí obligado a brindárselos a todos los que leen este blog, en vista de ser de gran importancia para aquellos que gustan de esas historias que por haber ocurrido en nuestro mismísimo suelo muchas veces las creemos inverosímiles, pero que en realidad sucedieron por muy increibles y asombrosas que sean. Todo aquel que la lea lo cautivará y seguro estoy le brotará un gran interés por seguir en la búsqueda detallada de más de esta historia que nos deja con muchas ganas. A continuación se la brindo.



¡FULANO DE TAL ES MÁS MALO QUE FUNES!
Este vocablo era muy usado en el siglo pasado en toda Venezuela y su historia fue la siguiente.

A comienzo del siglo XX aparece por el entonces Territorio Federal Amazonas, hoy estado Amazonas, un bandolero de nombre Tomás Funes, acompañado de un grupo de hombres igual o más terrible que él, este grupo con el tiempo se convierte en “El Terror de Río Negro” Funes había nacido en 1.855 en la población barloventeña de Río Chico, Estado Miranda, hijo de una negra esclava y de un general de apellido Guevara. El muchacho se cría en las haciendas de caña, café y cacao de la zona y poco a poco demuestra su carácter pendenciero, a los 17 años se une a unos facinerosos brindando su apoyo a la Revolución Legalista del General Joaquín Crespo, quien triunfa y asume el poder: Funes entonces pretende que lo nombren Jefe Civil de Guatire y al no ser aceptado este pedimento despotrica del gobierno y desaparece de la escena política, más adelante cuando el banquero Manuel Antonio Matos plantea su Revolución Libertadora, Funes se alía a ella, pelea en la batalla de La Victoria en 1902 y es derrotado por las tropas del General y Presidente Cipriano Castro.

Funes es encarcelado en el Castillo de San Carlos, lago de Maracaibo, de allí se fuga escondido en un lanchón que trasladaba al general Rafael Montilla. Su rastro se pierde hasta que con un grupo de bandoleros aparece en Amazonas, con este grupo de hombres se impone sobre los mineros y cultivadores de caucho y sarrapia obligándoles a pagarle protección; quien no acepta es asaltado y hasta muerto por estos facinerosos. El general José Vicente Gómez en 1.911 designa presidente del Territorio Amazonas, gobernador, al barinés Roberto Pulido, quien al poco tiempo de llegar crea un impuesto que afecta a los productores y comerciantes de la región, éstos muy molestos van a casa de Funes y se quejan; Funes les dice que se queden tranquilo que él arreglará las cosas. Funes reúne a sus hombres y asalta la población de San Fernando de Atabapo el 8 de mayo de 1.913, asesina al gobernador y a todos sus amigos; luego busca a la esposa e hijos del gobernador y los mata. El general Gómez envía entonces al general Abelardo Gorrochotegui como nuevo gobernador, con el encargo de acabar con Funes, pero al ver que éste domina el territorio y la gente le obedece se devuelve para Caracas; el general Vicente Pérez Soto, gobernador del estado Bolívar, recomienda al Presidente Gómez que por los momentos deje las cosas así y no tome ninguna clase de represalia contra Funes.

De manera que Tomás Funes impone en el Territorio Amazonas la ley según su antojo, cobra impuestos por todo lo que entra o sale de su territorio sin rendir cuentas al gobierno, comete cualquier clase de abuso contra los pobladores y se convierte en un verdadero terror, todo estos atropellos fue conocido nacionalmente y entonces el pueblo cuando quiso calificar a alguien de arbitrario e inescrupuloso le decía que era más malo que Funes. El general Emilio Arévalo Cedeño, antigomecista, decide apoderarse del rico Territorio Amazonas y con 300 hombres a bordo de numerosas canoas remonta el río Orinoco, arribando a San Fernando de Atabapo después de un mes de navegación, una noche de Enero de 1.921 desembarca y Funes desprevenido en la casa de la gobernación comienza a oir disparos, atropelladamente organiza a sus hombres y ofrece férrea resistencia al asalto durante dos días hasta que la gente de Cedeño rodea la amplia vivienda y la rocía con combustible; amenazando con prenderle fuego si no se rinde. A las pocas horas Funes decide entregarse bajo la promesa de Cedeño de respetarle su vida, al salir de la casa de gobierno Funes se acerca a Cedeño y le ofrece su mano, Cedeño se le queda mirando y le dice “Todas las aguas de los ríos y mares no me serían suficientes para lavar los crimines por usted cometido” y seguidamente le da la espalda; días después Funes es enjuiciado por un Consejo de Guerra que finalmente lo condena a muerte.

El 30 de Enero de 1.921 en la plaza de San Fernando de Atabapo, Funes es fusilado a las 9 de la mañana. El hombre que para la fecha era una leyenda cae abaleado sin proferir un solo gemido, y así termina 8 años de violencia y oprobio que el sanguinario Tomás Funes había implantado en el extenso Territorio Amazonas.

Por Jose Manuel Ameliach

Publicado en Aporrea.org el 04-07-2008